Ojos cerrados, primero con fuerza, luego un poco más distendidos. Ejercicio de agudizar los sentidos uno por uno. Como la sumatoria de todos los colores da blanco, se me ocurre ésto: quizá, si trabajo con esmero cada sentido, dará como resultado una traslación, el viaje hacia la imagen pura.
El plan es la evocación/emulación de instantes a elección.
Objetivo primero:
La sensación de estar andando en auto en una ruta. Frío que hiela los huesos, que choca contra la cara y duele apenas, pero no deja de ser placentero. El paisaje es mitad gris azulado, mitad verde (se entiende, claro, que hay una línea de horizonte en el medio). El verde brilla un poco más que de costumbre gracias al contraste con el gris. La sensación de estar andando en auto, pero también podría ser un tren. No sé, lo más importante es el paisaje y el frío, la impresión de movimiento hacia delante, aroma a lluvia inminente, música de terciopelo y una presencia indescifrable a mi lado.

1 comentario:
"..el viaje hacia la imágen pura", como decis, es pararse frente a la puerta del infinito. y no es, que esperas a que te abran, tenes la llave ahi mismo, de la misma manera que llegaste a ese lugar.
grato leer estas cosas cuando uno menos se lo espera.
saludos
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